Blancos mostraron partido

unido; FA perdió encanto

Para el director de Interconsult Lacalle ganó por ser quien puede derrotar a Mujica; Bordaberry por ser la renovación colorada y Mujica por representar el cambio dentro del FA.

El multitudinario festejo de los blancos

Sigue generando sorpresa la baja votación que el Frente Amplio tuvo en las internas, frente al Partido Nacional que lo superó y al Partido Colorado que obtuvo mejores resultados a los previstos. Y estas particularidades se dan en una jornada electoral donde votó un 40% de los habilitados.

Los blancos en las calles festejando el triunfo

 

Para el politólogo y director de Interconsult Juan Carlos Doyenart la baja concurrencia responde el ausentismo de los frenteamplistas que concurrieron en menor número del previsto. Esto generó una mejor votación blanca cuando, continuó el experto, la realidad política del país es la contraria.

Doyenart dijo a EL PAÍS digital que muchas personas pueden no haber ido a votar ya que consideraban que estas internas estaban definidas con anterioridad y también porque el partido de gobierno ha perdido "mucha capacidad de convocatoria que lo caracterizó en el pasado", dijo.

EN CONTRA. El politólogo explicó que por ser gobierno el FA perdió parte del "encanto" que le daba ser oposición y no haber estado, hasta esta oportunidad, comprometido con las funciones de gobierno.

"Le ha pasado a la izquierda en todas partes del mundo cuando acceden al poder, pierden el encanto y la magia movilizadora de quien se opone a todo lo que hacen los gobiernos de turno. Ahora le tocó al Frente Amplio, eso desmotiva y desmoviliza gente", puntualizó Doyenart.

Otro factor es que el FA tiene una composición social distinta a la que tuvo tradicionalmente la izquierda. "Ahora hay más sectores de bajos ingresos, de menor nivel educativo y más desinteresados por la política".

Sin embargo recordó que cuando las elecciones sean obligatorias, seguramente esas personas concurrirán a votar al FA. Pero en una instancia como la de ayer, se sienten ajenos a las convocatorias políticas.

A FAVOR. El alto porcentaje que obtuvieron los blancos genera un efecto de imagen positivo frente a la opinión pública. "Lo ocurrido anoche transmite un partido fuerte, equiparado al FA y que puede ganar en octubre. Esa idea es positiva a los intereses electorales del Partido Nacional e incide en sectores de la población que estén dubitativos", opinó Doyenart.

Otro factor es que la misma noche de los resultados dieron a conocer un acuerdo de fórmula presidencial. Y no una cualquiera, sino con los dos principales candidatos. "Eso refuerza la imagen de fortaleza y unidad", afirmó el experto.

Los blancos largaron primero "y bien" la segunda parte de la campaña. Doyenart dijo que se tendrá que esperar por la respuesta del FA, la cual no deberá demorar y que tendrá que ser de igual consistencia que la ofrecida por los blancos, que "lógicamente será Mujica – Astori".

De todas formas, el politólogo expresó que los porcentajes registrados ayer no deben ser tomados más allá de esta instancia. "Yo no le quito importancia, ya que si bien no se puede trasladar a octubre, favorecen a la campaña del Partido Nacional".

La victoria en cada partido

BLANCOS. En el caso del ex presidente, Doyenart dijo que Lacalle aparece como el candidato más fuerte para enfrentar al FA, y particularmente a Mujica. También es quien da la imagen, por experiencia, trayectoria y posicionamiento ideológico, de recuperar el gobierno para los partidos tradicionales.

COLORADOS. La situación de Bordaberry es más clara. "Aparece como la renovación de un partido muy golpeado y el desafiante del establishment colorado, lo que le permitió una respuesta tan importante".

FRENTE AMPLIO. Mujica es un fenómeno más complejo. A su entender, el ex ministro de Ganadería se posicionó como un candidato popular que pudo llegar a diversos sectores, más allá de la izquierda, con un buen enganche comunicacional. Además representa el cambio dentro de la izquierda, no como un continuador de Vázquez, sino como el capaz de profundizar cambios que este gobierno no realizó. Esto lo diferencia de Astori, que representa el oficialismo y que aparecía como el continuador del actual gobierno. "Creo que los frentistas buscaban un cambio que no era Astori", finalizó.

 

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